{"id":1396,"date":"2010-09-21T21:39:53","date_gmt":"2010-09-21T21:39:53","guid":{"rendered":"http:\/\/alcierzo.com\/?p=1396"},"modified":"2015-09-08T18:00:40","modified_gmt":"2015-09-08T18:00:40","slug":"carta-abierta-de-un-cristiano-a-jose-antonio-labordeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alcierzo.com\/?p=1396","title":{"rendered":"Carta abierta de un cristiano a Jos\u00e9 Antonio Labordeta"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/alcierzo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/jose_antonio_labordeta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1397 alignleft\" src=\"https:\/\/alcierzo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/jose_antonio_labordeta-247x300.jpg\" alt=\"jose_antonio_labordeta\" width=\"247\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/alcierzo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/jose_antonio_labordeta-247x300.jpg 247w, https:\/\/alcierzo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/jose_antonio_labordeta-123x150.jpg 123w, https:\/\/alcierzo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/jose_antonio_labordeta-300x365.jpg 300w, https:\/\/alcierzo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/jose_antonio_labordeta.jpg 329w\" sizes=\"auto, (max-width: 247px) 100vw, 247px\" \/><\/a><em>C<\/em><\/strong><em>onoc\u00ed personalmente a Labordeta en 1983, cuando vino con otros grupos aragoneses a participar en el D\u00eda de la Hispanidad de Nueva York. Nuestra conversaci\u00f3n y una an\u00e9cdota graciosa qued\u00f3 brevemente reflejada en su libro <span style=\"color: #000099;\">Banderas rotas<\/span> (p\u00e1g. 195). Este verano le escrib\u00ed una carta personal para agradecerle lo que su m\u00fasica y su compromiso con la gente han supuesto en mi propia existencia como cristiano. La resumo aqu\u00ed, como una carta abierta, en estos d\u00edas en que mi coraz\u00f3n llora la partida de un amigo, as\u00ed como mis ojos ven el nacimiento de una nueva estrella en el cielo.<\/em><\/p>\n<div align=\"right\">Zaragoza, 29 de julio de 2010<\/div>\n<p>Querido Jos\u00e9 Antonio:<\/p>\n<p>En Nueva York, el 14 de octubre de 1983, mientras te cambiabas para el recital en la Casa de Espa\u00f1a, me dijiste que eras consciente de que los cristianos us\u00e1bamos tus canciones en nuestras celebraciones. As\u00ed es. Junto a las banderas \u201cLibertad\u201d, \u201cJusticia\u201d, \u201cFraternidad\u201d\u2026 ondea en nuestra vida, se\u00f1era y agitada por vientos recios, la de \u201cEvangelio\u201d, que para m\u00ed y para muchos cristianos es la esencia de todas las dem\u00e1s. Nunca he visto conflicto entre el Evangelio y tus canciones. \u00c9stas han supuesto tanto para muchos de nosotros que deseo honrarlas en esta carta volviendo al momento m\u00e1s significativo de cada una de ellas en el contexto singular de mi vida compartida con distintas comunidades cristianas en varios pa\u00edses.<\/p>\n<p>A\u00f1o 1976. El Sr. V\u00e1zquez, nuestro profesor de Franc\u00e9s del Colegio de los escolapios de Zaragoza, un militar exigente y duro pero con una puntita de gracejo andaluz, nos da su acostumbrada charla de valores c\u00edvico-patri\u00f3ticos entre col y col: \u201cHay un tal Labordeta que, mientras me afeito cada ma\u00f1ana, canta en la radio igual que un ganso: \u201cRosa, rosae\u2026\u201d \u00bfA d\u00f3nde se ha ido la buena m\u00fasica?\u201d La semana siguiente, varios de los que tienen tocadiscos alardean de haberse comprado tu LP.<\/p>\n<p>Oto\u00f1o de 1977. Llevo un par de meses en Peralta de la Sal, donde est\u00e1 la casa natal de San Jos\u00e9 de Calasanz y el noviciado de los escolapios. Cada mes vamos caminando por todos los pueblos de la zona, entre la Litera, el Somontano, la Ribagorza y el Sobrarbe. Fiesta en una ermita cercana a Gabasa. Tras la misa, animamos el almuerzo con nuestras guitarras: \u201cEntre todos hay que levantar, hay que levantar, hay que levantar\u2026\u201d Sonrisas en los m\u00e1s viejos, fraternidad con la gente joven que se ha quedado en estos pueblos casi abandonados, un gran sentido en nosotros de que hay una tarea por delante. Le cambiar\u00e9 luego la letra para que cada novicio tenga una estrofa y se reconozca en este grupo que sue\u00f1a con cambiar el mundo. Buceo en la peque\u00f1a discoteca del noviciado, donde no falta de lo tuyo ni de Carbonell, La Bullonera, Paco Ib\u00e1\u00f1ez,\u2026 Tambi\u00e9n de Juan Antonio Espinosa o Ricardo Cantalapiedra, cantautores que me har\u00e1n descubrir el evangelio desde otra luz.<\/p>\n<p>1 enero de 1978. Con mis hermanos novicios y Mansi, un joven agricultor de Peralta, vamos durante este duro invierno a recolectar olivas. Muchos de los olivos est\u00e1n abandonados, llenos de ramas que no nos dejan varear bien la oliva y tenemos que podarlos sobre la marcha. El ramaje cortado y la virutilla cae a las mantas cuando usamos el hacha y, por eso, no nos han dejado hoy entregar el carro de olivas en el molino. Pasamos la primera ma\u00f1ana del a\u00f1o limpiando un remolque entero mientras cantamos: \u201cA varear la oliva no van los amos\u2026\u201d. Las manos se nos congelan, pero nos sentimos felices al sentirnos cerca de la gente sencilla del campo que se enfrenta cada invierno a esta tarea.<\/p>\n<p>29 de julio de 1982. Campamento del Grupo Scout Calasanz de Barbastro en Campo, Huesca. Dentro de dos semanas me voy con Javier Bosque, escolapio y jefe del grupo scout, a comenzar una nueva comunidad en un barrio de Nueva York. Los chavales han preparado una actuaci\u00f3n en el \u00faltimo fuego de campamento y salen cantando \u201cArrem\u00f3jate la tripa\u201d\u2026 Han cambiado la letra. En vez de \u201cLos hijos de la Mar\u00eda\u2026\u201d dicen \u201clos hijos de la Escuela P\u00eda\u2026\u201d, y ah\u00ed aparecemos Javier y yo, uno de negro y otro de indio en un sal\u00f3n\u2026 Nuestros comienzos en la Gran Manzana no fueron tan dram\u00e1ticos, pero s\u00ed es verdad que hicimos trabajos humildes para salir adelante.<\/p>\n<p>Septiembre de 1982. Manhattan. Ha habido una matanza en los campamentos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila en L\u00edbano. Contemplamos las im\u00e1genes por la televisi\u00f3n y no nos podemos quedar parados estando en la capital del mundo, as\u00ed que Javier, \u00c1ngel Valenzuela y yo hacemos unos carteles exigiendo paz y justicia y nos vamos a cantar a las escalinatas de la catedral de San Patricio, en la 5\u00aa Avenida. Nos echan de all\u00ed y nos vamos a la ONU. El guardia de la entrada nos dice que no est\u00e1 permitido permanecer en la misma puerta: debemos ir al lugar de las manifestaciones, al otro lado de la calle, junto a una hermosa estatua de bronce regalada por la URSS e inspirada en las palabras del profeta Isa\u00edas: \u201cDe las espadas forjar\u00e1n arados y de las lanzas podaderas\u201d. All\u00ed nos acomodamos, junto a un monje budista que ha venido caminando desde Hiroshima y toca su tambor mientras recita sus mantras. Nosotros, a falta de un repertorio en ingl\u00e9s, idioma que no hablamos todav\u00eda, volvemos a Jarcha, La Bullonera, Labordeta\u2026: \u201cSonar\u00e1n las campanas\u2026\u201d Viene un se\u00f1or muy arregladito, nos hace dos fotos y nos pregunta qui\u00e9nes somos, qu\u00e9 reivindicamos, qu\u00e9 cantamos\u2026 Dif\u00edcil de traducir. Seguramente saldremos en el cat\u00e1logo del FBI sin mucha informaci\u00f3n a pie de foto. Para acabar el d\u00eda, nos vamos a casa de los hermanos de Taiz\u00e9 en \u201cHell\u2019s Kitchen\u201d (la \u201cCocina del Infierno\u201d, literalmente, por la mezcolanza de olores en aquel barrio donde viv\u00edan emigrantes de decenas de pa\u00edses), rezamos con ellos y, tras una sencilla cena compartida, volvemos a cantar el \u201cCanto a la Libertad\u201d con el hermano Pedro (catal\u00e1n) y el hermano H\u00e9ctor (puertorrique\u00f1o).<\/p>\n<p>Julio de 1983. Washington. Vuelvo con Javier de Washington, donde hemos participado en la conmemoraci\u00f3n del 20\u00ba aniversario de la Marcha por los Derechos Civiles de Martin Luther King junto con una variopinta y multicolor asamblea de ecologistas, pacifistas, homosexuales, negros, hispanos,\u2026 En nuestro cartel reivindicamos el fin de las guerras en Centroam\u00e9rica financiadas por Reagan. Al volver en el autob\u00fas comentamos la jornada y nos re\u00edmos comparando lo que son las manifestaciones en Espa\u00f1a y las de Estados Unidos, donde hab\u00eda tanta polic\u00eda como manifestantes, y una enorme avenida con decenas de puestos de salchichas y refrescos, urinarios, recuerdos del tipo \u201cYo estuve aqu\u00ed en 1963\u201d\u2026 Javier saca su arm\u00f3nica y se arranca con \u201cYo ten\u00eda un camarada\u201d&#8230;, canci\u00f3n de campamentos de origen alem\u00e1n. De repente, un anciano se vuelve y nos dice: \u201c\u00bfSon espa\u00f1oles? Yo o\u00ed esa canci\u00f3n en la guerra civil. Estuve all\u00ed como brigadista internacional\u2026\u201d El mundo es un pa\u00f1uelo. Y, en este peque\u00f1o rinc\u00f3n de esta aldea global, en un autob\u00fas que recorre Pensilvania, nos emocionamos con este viejo luchador por la libertad cant\u00e1ndole tu himno.<\/p>\n<p>1\u00a0de enero de 1984. Hemos comenzado el a\u00f1o en Tabor, una casita para retiros que nuestra parroquia de la Transfiguraci\u00f3n del barrio de Brooklyn tiene al norte de Nueva York. Aqu\u00ed est\u00e1 el padre Bryan Karvelis, que lleva toda su vida dedicado a los hispanos m\u00e1s pobres. Aqu\u00ed, con \u00e9l, una veintena de j\u00f3venes salvadore\u00f1os, guatemaltecos, nicarag\u00fcenses y mexicanos que viven acogidos en la casa parroquial. Todos llevan heridas en sus corazones, alguna obvias, otras secretas. El fin de a\u00f1o es siempre duro y las nostalgias y tristezas afloran como un torrente incontenible que, si se mezcla con cerveza y tequila, suele ser peligroso. Bryan les ofrece una alternativa: una nochevieja sosegada, con un largo paseo por los bosques, una cena fraterna compartida, preparada por todos, y un fuego alrededor del cual cantaremos canciones de Guaraguao, Los Farabundos, V\u00edctor Jara, Joan B\u00e1ez, Tony Croato, Silvio Rodr\u00edguez\u2026 y Labordeta. Echamos de menos a nuestras lejanas familias y so\u00f1amos con el fin de tantas guerras en Centroam\u00e9rica, con una tierra en justicia y libertad.<\/p>\n<p>Agosto de 1985. Nicaragua. Los Hermanitos del Evangelio, de Carlos de Foucault, viven en San Nicol\u00e1s, cerca de Estel\u00ed, y participan en la cooperativa local. En su capilla, un AK47 es testigo de que tambi\u00e9n hacen guardia, como los dem\u00e1s vecinos, para que los guerrilleros de \u201cLa Contra\u201d no queme sus cultivos. \u201cNo podemos decir no a las patrullas. Nuestros vecinos tienen hijos peque\u00f1os y est\u00e1n defendiendo su ma\u00edz y sus frijoles. Nosotros tenemos que estar a su lado, como uno m\u00e1s\u201d. Alguno ha hecho el noviciado en Farlete (Zaragoza), donde siguen a\u00fan hoy manteniendo ermitas en cuevas para retiros individuales. Esa noche, Los Monegros se hacen cercanos: \u201cMe dicen que no quieres\u2026\u201d<\/p>\n<p>Julio de 1986. Tras cuatro a\u00f1os en Nueva York, he vuelto a Espa\u00f1a para ser ordenado sacerdote. Durante estos a\u00f1os mis padres se han separado. Mi madre vive en Zaragoza con mis hermanos y ha empezado all\u00ed de cero. Pap\u00e1 est\u00e1 s\u00f3lo, en la que ha sido nuestra casa y que permanece cerrada desde aquel 15 de julio de 1983 que vio marchar al resto de mi familia. Subo a nuestra habitaci\u00f3n, que encuentro tal como la dejaron mis hermanos tres a\u00f1os antes. Sobre las camas hechas encuentro el Marca de aquel d\u00eda hist\u00f3rico apenas le\u00eddo. Duermo all\u00ed, entre l\u00e1grimas. Me acuno con tu canci\u00f3n m\u00e1s triste: \u201cRegresar\u00e9 a la casa, la casa de mi madre, abrir\u00e9 las ventanas y que la limpie el aire\u2026\u201d<\/p>\n<p>15 de agosto de 1986, d\u00eda de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal. Por la noche, con muchos amigos y amigas, nos juntamos en la terraza del Rinc\u00f3n de Goya, en el Parque Grande de Zaragoza, a cantar viejas canciones. Otros se nos juntan, preguntando de qu\u00e9 va aquello y no terminan de creerse que aquella juerga sea por un nuevo cura. Hacemos un gran corro y mi amigo Joseje invita a todos a unirse. Hay sitio para todos\u2026 \u201cEntre los dos,\u2026 entre los tres\u2026 entre todos\u2026 hay que levantar\u201d. Otro mundo es posible.<\/p>\n<p>Agosto de 1987. Marisa, mi madre, ha venido para pasar unos d\u00edas en Nueva York pues nuestra comunidad es enviada a Camer\u00fan y yo soy en \u00faltimo en marchar y arriar bandera. Vamos a comer con Juan Gerona, hijo del notario de Sari\u00f1ena y nacido all\u00ed pocos a\u00f1os antes de la guerra civil. A principios de los sesenta, tras sufrir una dura represi\u00f3n por dem\u00f3crata, gan\u00f3 el puesto de Jefe de traducciones al Espa\u00f1ol de la ONU. Estos a\u00f1os ha llegado a ser un verdadero amigo, un oasis sari\u00f1enense en la ciudad de los rascacielos. Tiene libros fant\u00e1sticos, entre los que destaca un enorme tomo ilustrado sobre el Monasterio de Sijena tal como lo conoci\u00f3 \u00e9l de ni\u00f1o, antes de ser quemado. Tambi\u00e9n posee una gran colecci\u00f3n de m\u00fasica aragonesa. Aquella tarde de despedidas y esperanzas, suena tu voz en a\u00f1oranzas de Arag\u00f3n: \u201cPolvo, niebla, viento y sol\u2026\u201d<\/p>\n<p>26 de julio de 1995. Nkwen, Camer\u00fan. Con los voluntarios de Setem-Arag\u00f3n, pasamos media noche d\u00e1ndole vueltas a mi viejo cantoral. Aqu\u00ed no puedo cantar con mi gente ninguna de las muchas canciones que lo pueblan, una de las soledades del misionero que se me hacen m\u00e1s duras, pero s\u00ed he aprovechado las raras visitas de los trotamundos espa\u00f1oles y aragoneses que se han cobijado en nuestra misi\u00f3n de Futr\u00fa-Nkwen para desempolvarlo y dejar que revivan las melod\u00edas que llevan dormidas tanto tiempo en sus desgastadas hojas. Esta noche, en el coraz\u00f3n de \u00c1frica, vuelve a sonar \u201cCarta a Lucinio\u201d, \u201cLa vieja\u201d, \u201cEl poeta\u201d, \u201cYa ves\u201d\u2026<\/p>\n<p>1998. Vallecas. Trabajo en Madrid. Me acabo de casar con Susana y formamos parte de la parroquia de Santo Tom\u00e1s de Villanueva, en Palomeras, que atiende una comunidad de dominicos que lleva aqu\u00ed, junto a su gente, desde que esto era un mar de chabolas. Hubo que luchar mucho y juntos salieron adelante. Hoy en d\u00eda siguen siendo el alma de un barrio en expansi\u00f3n que se puebla con familias j\u00f3venes que no saben lo que cost\u00f3 levantar esto ni tienen ya inter\u00e9s en participar ni en asociaciones de vecinos, ni en parroquias, ni en sindicatos, ni en partidos pol\u00edticos. Nosotros hemos optado por insertarnos aqu\u00ed. Sin ellos, sin una comunidad, \u00bfc\u00f3mo sobreviviremos, c\u00f3mo alimentaremos los sue\u00f1os y las esperanzas que merecen la pena? Cada domingo echamos una mano con la m\u00fasica a Rafi, Pedro S\u00e1nchez, Julio Lois&#8230; En el cantoral de la parroquia hay canciones tuyas, entre las que destaca una muy especial para esta comunidad vallecana: \u201cSomos como esos viejos \u00e1rboles\u2026\u201d<\/p>\n<p>Invierno de 2002, Zaragoza. Curso de formaci\u00f3n en mediaci\u00f3n intercultural. Las casi dos docenas de participantes, que luego formaremos la Asociaci\u00f3n Amediar, compartimos historias y m\u00fasicas de los diversos pa\u00edses: Marruecos, Mauritania, Senegal, Guinea, Bosnia, Armenia, Ecuador, Nicaragua,\u2026 Es curioso c\u00f3mo suena tu \u201cAlbada\u201d en este Arag\u00f3n nuevo que va naciendo, c\u00f3mo nos hace sentir a todos uno y nos anima a que luchemos porque puedan vivir en paz, donde sea, los que dejaron su tierra.<\/p>\n<p>6 de marzo de 2005. Asamblea del Moceop (Movimiento por el Celibato Opcional) en El Espinar, Segovia. Nos hemos juntado aqu\u00ed varias decenas de curas casados, nuestras mujeres, unos cuantos ni\u00f1os, mi madre&#8230; Algunos son viejos luchadores, curas obreros; otros siguen ejerciendo el sacerdocio en comunidades de base; no faltan quienes ayudan a quienes andan como ovejas sin pastor, como los homosexuales cristianos; unos cuantos, m\u00e1s j\u00f3venes, creamos nuevas realidades en las redes sociales de Internet, en ONGs y grupos alternativos. Renovamos nuestro compromiso de seguir construyendo una Iglesia menos clerical, m\u00e1s fiel al evangelio: \u201cTambi\u00e9n ser\u00e1 posible que esta hermosa ma\u00f1ana, ni t\u00fa, ni yo, ni el otro, la lleguemos a ver, pero habr\u00e1 que forzarla para que pueda ser\u201d. Nuestro hijos revolotean en este ambiente de lucha y esperanza. Susana me aprieta una mano. Mi madre la otra&#8230;<\/p>\n<p>15 de noviembre de 2007. Esta ma\u00f1ana, antes de salir el sol, ha muerto mi madre sin haber reblado nunca, luchando toda su vida por sus hijos, por la dignidad de la mujer, por la gente sola, por la democracia como concejal del primer ayuntamiento democr\u00e1tico de Sari\u00f1ena\u2026 S\u00f3lo le he pedido a Dios una cosa: estar junto a ella en el momento de su muerte anunciada y poder cerrar sus ojos. Lo hago mientras canto para m\u00ed: \u201c\u00bfQui\u00e9n te cerrar\u00e1 los ojos, tierra cuando est\u00e9s callada\u2026?\u201d T\u00fa, madre, has sido mi patria, mi mundo, el puerto en tierra firme al que volver siempre con los m\u00e1stiles desarbolados\u2026<\/p>\n<p>Agosto de 2008. Aruej, la casa donde naci\u00f3 mi padre en Villan\u00faa, en el coraz\u00f3n del Pirineo, con toda esa tierra en la que echaron la vida mis abuelos, ha sido vendida para convertirse en un proyecto inmobiliario y tur\u00edstico. Camino por el cementerio de mis antepasados, lleno de zarzas. Me asomo al viejo torre\u00f3n que un d\u00eda control\u00f3 el paso de la gente por este valle, con sus ventanas y sus saeteras en las que ulula ahora el viento del norte en el invierno. Intento entrar en la vieja iglesia rom\u00e1nica donde durante mil a\u00f1os se han detenido a descansar los peregrinos del Camino de Santiago y en la que celebr\u00e9 una de mis primeras misas junto a mi abuela y mi t\u00eda, guardianas durante a\u00f1os de santos y c\u00e1lices. Hoy yace con el techo ca\u00eddo, abierta a las tormentas, imagen tambi\u00e9n de la Iglesia de hoy. Contemplo el caser\u00edo donde naci\u00f3 mi padre, reventado y lleno de escombros, al que yo hab\u00eda so\u00f1ado regresar con mis hermanos, \u201cabrir sus ventanas\u2026 y levantar un \u00e1rbol delante de la puerta\u201d como lo conseguimos en Sari\u00f1ena. Antes de que un pantano de ladrillos asole la historia y la memoria, cojo una peque\u00f1a piedra ca\u00edda de sus muros para que mis hijos, cuando crezcan, puedan seguir tocando la tierra sagrada e ingrata de la que vinimos.<\/p>\n<p>23 de junio de 2010. Mi cincuenta cumplea\u00f1os. \u201cHe puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas\u201d\u2026 Como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, tambi\u00e9n yo ando a ratos repitiendo aquella letan\u00eda del \u201cnosotros esper\u00e1bamos\u2026\u201d Jes\u00fas sale a mi encuentro, como siempre, renovando la fe y la esperanza. Lo importante no ha sido la victoria o la derrota, sino la lucha. Sin estas banderas, nunca hubi\u00e9ramos salido de casa, nunca hubi\u00e9ramos visto paisajes inimaginables ni conocido compa\u00f1eros y compa\u00f1eras que han llenado nuestros corazones, nunca hubi\u00e9ramos vivido de veras. En esta ma\u00f1ana, con respeto y dignidad, las izo de nuevo en el m\u00e1stil de mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Querr\u00eda decirte mucho m\u00e1s, m\u00e1s all\u00e1 de tus canciones, para darte gracias tambi\u00e9n por tu vida de compromiso por Arag\u00f3n, por tus a\u00f1os de pol\u00edtico recio y honesto, por tu sabidur\u00eda de maestro, por tu cercan\u00eda al \u201cpaisanaje\u201d de estos caminos de Espa\u00f1a que recorriste con una mochila al hombro\u2026Me gustar\u00eda tomarme un caf\u00e9 contigo para darte las gracias por todo este camino compartido. No s\u00e9 si es posible ahora que andas, \u201cregular, gracias a Dios\u201d. Pero, como cristiano, s\u00e9 que no nos van a faltar ocasiones. Tiempo habr\u00e1 en la mesa compartida que aguarda con \u201cun pan que en los siglos nunca fue repartido entre todos aquellos que hicieron lo posible por empujar la Historia hacia la Libertad\u201d. Por ahora, al menos, quer\u00eda darte un abrazo a trav\u00e9s de estas letras. Gracias por ense\u00f1arme tanto. Sin ti no ser\u00eda hoy el hombre que soy ni estar\u00eda criando tres hijos junto a Susana con la esperanza de que construyan un mundo m\u00e1s justo y fraterno, de que sean mejores que nosotros.<\/p>\n<p>Te quiero mucho. Te queremos mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Publicado en la revista <em>Quio,<\/em> N\u00ba 132, nov-dic. 2010, p\u00e1gs. 7-10)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoc\u00ed personalmente a Labordeta en 1983, cuando vino con otros grupos aragoneses a participar en el D\u00eda de la Hispanidad de Nueva York. Nuestra conversaci\u00f3n y una an\u00e9cdota graciosa qued\u00f3 brevemente reflejada en su libro Banderas rotas (p\u00e1g. 195). Este verano le escrib\u00ed una carta personal para agradecerle lo que su m\u00fasica y su compromiso con la gente han supuesto en mi propia existencia como cristiano. La resumo aqu\u00ed, como una carta abierta, en estos d\u00edas en que mi coraz\u00f3n llora la partida de un amigo, as\u00ed como mis ojos ven el nacimiento de una nueva estrella en el cielo.\u2026 <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/alcierzo.com\/?p=1396\">Seguir leyendo&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[124,151,226,216,227,159],"tags":[219,229,218,177,172,220,221,11,225,224,178,217,7,222,223,25,215,179,228],"class_list":["post-1396","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-amigos","category-aragon","category-articulos","category-carta-abierta","category-quio","category-vida","tag-aragon","tag-articulos","tag-banderas-rotas","tag-bryan-karvelis","tag-carlos-de-foucauld","tag-carta-abierta","tag-dominicos","tag-escolapios","tag-farlete","tag-hermanitos-del-evangelio","tag-javier-bosque","tag-jose-antonio-labordeta","tag-juan-yzuel","tag-julio-lois","tag-marisa-sanz","tag-moceop","tag-nicaragua","tag-nueva-york","tag-revista-quio"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1396"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1476,"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1396\/revisions\/1476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alcierzo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}