Venezuela para los venezolanos

Es evidente que Venezuela no era la semana pasada una democracia, que Maduro seguía de presidente sin haber ganado las últimas elecciones. Pero también que Trump no tiene ningún interés en establecer la democracia en el país sudamericano, máxime cuando él mismo no entiende bien qué es la democracia. Su único interés es el expansionismo estadounidense en la región, apropiándose de cuantos bienes le interesan. Por ello creo que hay que luchar con todas las fuerzas contra este nueva tiranía del más fuerte.

Me uno a la declaración de la Asociación de teólogos y teólogas Juan XXIII a la que pertenezco.

DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE TEÓLOGAS Y TEÓLOGOS JUAN XXIII CONTRA LA INTERVENCIÓN MILITAR DE TRUMP EN VENEZUELA

La Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII quiere mostrar su indignación y su más enérgica condena por la agresión militar imperialista del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el Gobierno y el pueblo de Venezuela.

1. La agresión militar constituye una gravísima violación del Derecho Internacional, de la soberanía nacional de Venezuela, de los derechos humanos, de la paz mundial y de los principios fundamentales de la ética política y de la relación armónica entre los pueblos. Ha llevado a cabo el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, así como el asesinato de decenas de personas, las heridas de otras, el ataque a diferentes infraestructuras y la desestabilización en la región.

2. El objetivo de la intervención militar no ha sido la defensa de la democracia, sino la apropiación del mercado de petróleo de Venezuela, uno de los más ricos del mundo, como expresó con todo descaro Trump en el discurso en el que pretendía justificar el golpe y ha exigido a la nueva presidenta.

3. Consideramos inaceptable la amenaza de Trump de aplicar su política imperialista a otros países latinoamericanos como Cuba, Colombia y México, siguiendo la Doctrina Monroe, continuando con el largo historial de golpes de Estado que Estados Unidos viene practicando en el mundo y haciendo saltar por los aires la paz en toda América Latina.

4. Denunciamos la política imperialista y colonial de Trump que constituye la negación de la soberanía de los pueblos, el rechazo del multilateralismo en las relaciones internacionales, la injerencia en los problemas de otros países y el recurso a la violencia para su dominación.  

5. Reconocemos que Venezuela viene atravesando una situación política, económica y social profundamente crítica, una falta de respeto a los derechos humanos y de transparencia en las últimas elecciones. Dichos problemas tienen que resolverlos los propios venezolanos, pero en ningún caso por medio de una agresión militar del Imperio, como ha sucedido.

6. Exigimos:

– El respeto de Trump al Derecho Internacional.

– La retirada de Estados Unidos del territorio de Venezuela. 

– La inmediata liberación de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores.

– El restablecimiento del Gobierno de Venezuela.

– La devolución de la soberanía al pueblo venezolano.  

– La apuesta por el multilateralismo en las relaciones internacionales frente al imperialismo.

 – La renuncia de Estados Unidos a sus políticas imperialistas y colonialistas.

 – La defensa de la democracia frente a la autocracia.

            7.  Las condenas y las propuestas alternativas anteriores se inspiran en las denuncias y las propuestas de Jesús de Nazaret: “Sabéis que los que son temidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino el que quiera llegara a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, será servidor de todos” (Evangelio de Marcos 10.42-45).  

8. Frente al recurso a la violencia como forma de dominación de los pueblos, proponemos caminos de paz y de justicia bajo la inspiración de algunos textos bíblicos que nos marcan la senda. El salmo 85,11 afirma: “el amor y la verdad se dan cita, la paz y la justicia se besan” (Salmo 85,11). El profeta Isaías presenta “la paz fruto de la justicia” (Isaías 32,17). Jesús de Nazaret declara “bienaventurados y bienaventuradas a quienes trabajan por la paz” (Evangelio de Mateo 5,9) y deja el siguiente mensaje a sus seguidores y seguidoras, extensible a los hombres y mujeres de buena voluntad, para que lo pongan en práctica: “La paz os dejo, mi paz os doy, pero no os la doy como os la da el mundo” (Evangelio de Juan 14, 27). 

9. Estas propuestas coinciden con las de las personas y los colectivos comprometidos en la búsqueda de caminos de paz y de justicia en la resolución de los conflictos. Con sus prácticas imperialistas y golpistas, Trump, que se declara verbalmente cristiano, demuestra lo alejado que se encuentra del ideal profético y jesuánico de la paz y la justicia. Por eso denunciamos y condenamos su agresión militar contra Venezuela, así como otras actuaciones opresoras contra las personas vulnerables, los colectivos empobrecidos y los pueblos oprimidos cuyos derechos pisotea.

10. Desde la ética política y la fe cristiana no podemos permanecer callados ante tamaña violación del Derecho Internacional, que golpea a toda la Humanidad. Por eso hemos decidido hacer pública esta declaración.

6 de enero de 2026

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