Estambul

Hemos empezado nuestro viaje hacia África para realizar una misión familiar en estos dos próximos meses. Vamos a contar nuestro viaje por etapas.
El 4 de julio salimos por la mañana desde Zaragoza con el autobús. Tras casi cuatro horas de viaje llegamos al aeropuerto tres sortear uno de los típicos atascos gigantes de la A2 desde Torrejón. Íbamos ya un poco nerviosos, pero nos sobró bastante tiempo. Facturamos todas las maletas hasta Yaoundé, lo que nos dejó sólo con el equipaje de mano y una guitarra que pidió Javier Negro al grupo LAR y Paco nos hizo llegar. (Por cierto, he decidido dar los mínimos datos personales. Intentaremos no poner apellidos cuando quien está interesado en la noticia ya sabe de quien hablamos).
A las seis salimos con Turkish Airlines hacia Estambul. Un viaje muy bonito, con la luz del sol iluminando el Mediterráneo. Los chicos estuvieron muy tranquilos pues en cada asiento había una pantalla personal y cada uno jugó o vio la película que quiso. Yo empecé el diario personal que los chavales de mi clase me regalaron, ambientado en Camerún y personalizado con sus dedicatorias.
Llegamos a Estambul a las 11. Las colas del aeropuerto Ataturk eran largas. Tuvimos que pagar 75 euros por los visados para poder salir. Nos esperaba un chico del hotel que contraté por internet, que nos metió a los cinco en una furgoneta de pasajeros muy amplia y, en una gasolinera, nos hizo pasar a otra diferente, algo que puso en guardia a Susana. El primer taxista era un chico joven, muy amable, que nos compró agua en la gasolinera y le dio un par de besos a Sara, reina del grupo. El segundo, un hombre más maduro, me hizo sentar delante, diciendo que no hacía falta ponerse el cinturón. Pero, tal como vi que conducían, ya lo creo que me lo até. Nos llevó a toda velocidad por una autovía interior hasta el barrio de la ciudad antigua. Nos enseñó de pasada Santa Sofía y la Mezquita Azul y nos llevó a una calleja donde estaba nuestro hotel, el Preferred Hotel Oldcity. Allí nos acogió un chico joven, Sahim (todo está lleno de gente joven). El hotel, por el que pagamos 90 euros por los cinco, con desayuno incluido, es un conjunto de casas unidas con una apariencia de hotel español de pueblo de hace cuarenta años, pero el trato fue exquisito. ¡Y bien que lo necesitamos! Nada más subir a la habitación eché en falta mi cámara de fotos buena! Al atarme el cinturón se me había soltado la cincha y se había quedado en la furgoneta. Entonces aprecié la bondad de haber pedido al hotel que organizaran el transpote pues no trabajan con taxistas (no hubiéramos sabido quién nos había traído), sino con transportistas alternativos (de allí lo de la gasolinera) que ellos conocen bien. Así que me aseguró que por la mañana estaría allí la cámara, lo cual me permitió dormir con tranquilidad.
Por la mañana nos levantamos muy contentos, dispuestos a comer olivas con queso fresco y a patear la ciudad antigua. Le regalamos a Susana una falda turca y nos fuimos a ver Santa Sofía y la Mezquita Azul. El coger los billetes más baratos del mercado, con Turkish Airlines, nos ha traído este regalo inesperado: visitar Constantinopla-Bizancio-Estambul. ¡Qué gozada, aunque sólo hayan sido unas horas!

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6 comentarios

  1. rosa y miguel angel

    Hemos visto la foto
    de Estambul y hemos leido el comentario sobre vuestra llegada. Os iremos siguiendo y “viajaremos” con vosotros

  2. Mira majos! guapetoones!!

  3. Cuanto nos alegramos de que el viaje fuese bien. Por otro lado que envidia de veros posando en Estambul?, otros nos tenemos que conformar con posar delante de la casa del pueblo o de las murallas de Ávila. Que lo disfrutéis a tope. Un fuerte abrazo para todos

  4. Hola! Nos alegramos de que todo vaya saliendo segun lo previsto. Jorge os dice que lo paseis muy bien y os manda (mandamos) besos.

  5. Qué guapos estais los 5 y qué envidia (sana) me dais tambien de poder estar en todos esos maravillosos paisajes. Me conformaré con veros a vosotros alli y que nos envieis las fotos, jeje…
    Deberíais poneros ya por orden de altura en las fotos para equilibrar un poco la máquina, jejejeje….
    Ya me imagino a Juan cooooorrrrriiiieeeendoooo detrás del taxi para recuperar la máquina de fotos como en las pelis, jajaja… igual rebajaba un poquico esa barriquita que luce tan orgulloso (es broma) estais guapiiiiiiissssiiiiissssiiiimoooossss.
    Por aquí hace un calor que “tetorras” no se puede dormir, no se puede comer, no se puede salir a la calle, no se puede ná de ná. En Sesué se estába mejor que dormíamos con la colchica.
    Besicos para todos y cuidaros, que tengais una muy buena experiencia y prepararos porque todavía os tienen que pasar más y más anécdotas como la del taxi, que sólo habéis empezao…..
    DISFRUTAD MUCHO Y BESICOS PARA TODOS.
    MUAKAS
    PILI

  6. Que envidia me dais me gustaría pasar por esas bonitas ciudades

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