Lamberto 1.9.9: educar creando un cortometraje

El curso pasado creamos Lamberto 1.9.9, una película de 15 minutos que escribí y filmé con los alumnos de mi tutoría de 6º B de mi colegio, Cristo Rey Escolapios de Zaragoza. En el curso anterior habíamos participado en el programa “Aprendiendo a emprender” patrocinado por la DGA (Gobierno de Aragón) e Ibercaja, que consiste en hacer que una clase de Primaria se convierta en una Cooperativa Escolar plenamente funcional, con Estatutos elaborados por los alumnos y alumnas, Junta Directiva elegida por ellos, proyecto empresarial diseñado por la clase, fondos económicos y cuenta en Ibercaja (8€ por cabeza, en mi cooperativa), crowdfunding gestionado … Seguir leyendo…

Encuentro de MOCEOP en Zaragoza

Durante este fin de semana he tenido la alegría de haber podido acoger en Zaragoza, junto con mi familia, un pequeño encuentro de miembros del Moceop (Movimiento por el Celibato Opcional), la mayoría sacerdotes casados. Pertenecemos a este movimiento desde hace años. Han venido de Albacete, Madrid, Valencia, Vitoria, Teruel… Todos sentimos que hemos sido llamados a servir a la Iglesia desde una vocación particular, la de ser sacerdotes y, a la vez, poder tener una familia. La Iglesia no reconoce hoy ese ministerio que existió durante los primeros mil años y que se conserva en las Iglesias Ortodoxas, Reformadas … Seguir leyendo…

Hermanitos de Jesús

Ayer vinieron Isidore Sandjoun (camerunés) y Hervé Janson (francés), hermanitos de Jesús, muy amigos míos, con quienes edifiqué la ermita de Tabor para retiros individuales. Hervé es ahora el superior general de los Hermanitos de Jesús y está de visita. Hemos hablado de su especial misión en la Iglesia, como religiosos que comparten, al igual que Jesús en Nazareth, la vida sencilla de un trabajador, sin tener nada, sin crear instituciones, viviendo el carisma de la amistad entre iguales. Los hermanos de Carlos de Foucauld son un gran don en mi vida y, a pesar de que sólo son unos … Seguir leyendo…

Carta abierta de un cristiano a José Antonio Labordeta

Conocí personalmente a Labordeta en 1983, cuando vino con otros grupos aragoneses a participar en el Día de la Hispanidad de Nueva York. Nuestra conversación y una anécdota graciosa quedó brevemente reflejada en su libro Banderas rotas (pág. 195). Este verano le escribí una carta personal para agradecerle lo que su música y su compromiso con la gente han supuesto en mi propia existencia como cristiano. La resumo aquí, como una carta abierta, en estos días en que mi corazón llora la partida de un amigo, así como mis ojos ven el nacimiento de una nueva estrella en el cielo. … Seguir leyendo…