Subiendo a Kumbo

Hemos venido a la comunidad escolapia de Kumbo, una ciudad a unos 100 kilómetros de Bamenda (dos horas y media de viaje en una carretera con algunas zonas muy malas de barro). El paisaje es precioso. La ciudad está a unos 1.800 metros de altitud, 500 más que Bamenda. Eso hace que tenga un clima muy fresco y sano con pocos mosquitos. Como estamos en plena estación de las lluvias, llueve todos los días. Seguir leyendo…

Bamenda

Quiero compartir algunas imágenes de Bamenda, esta ciudad cuyo número de habitantes es difícil de calcular pero que superará los 300.000 habitantes. Luz, movimiento, densidad, “okada” (palabra nigeriana para designar las moto-taxis en las que pueden ir hasta cinco personas por caminos de barro resbaladizos, no me digáis como), olores de todo tipo, humo, animación, ruido, música, campanas, almuédanos, color, sol, lluvia, palmeras, mangos, eucaliptos, flores… Seguir leyendo…

La cascada de Menteh

Estamos en las «Grasslands», las «savanas cubiertas de hierba» de Camerún. Pero en los barrancos de las montañas, donde el agua abunda todo el año, se forman pequeñas y densas selvas. Una de ellas está junto a la cascada de Menteh, donde fuimos el último día de julio con niños del poblado que nos condujeron hasta allí. No lo pasé del todo bien siendo el responsable del grupo espontáneo que nos siguió pues en estas zonas puedes resbalarte y algunos sitios son escarpados, pero los chavales de Nkwen nos alegraron el día con su seguridad sobre las rocas resbaladizas y… Seguir leyendo…

Longze y Tabor

Hace tres días fuimos de excursión con unos cuantos niños de Menteh a Longze, una montaña donde está el punto más alto de Nkwen. Está a poco más de una hora de camino de Menteh. Allí coloqué una cruz en 1992 que sirve cada año de lugar de peregrinación en el día de la Ascensión. La cruz, llevada a hombros por toda la parroquia, fue mi más importante desafío de aficionado a la ingeniería pues no calculé el viento y se cayó dos veces hasta que logré dar con la forma más aerodinámica. Para mí es un lugar de mucha belleza… Seguir leyendo…

SAJOCAH

Antes de ayer estuvimos en SAJOCAH, acrónimo de Saint Joseph Catholic Hospital. Se encuentra en Bafut, a unos 30 km, una hora de coche de Nkwen si se cruza Bamenda. Es un hospital de las hermanas franciscanas donde se preocupan, de forma especial, de niños disminuidos físicos, sea debido a la deformación de sus piernas por mala calcificación infantil o a ser invidentes. Cuando Pablo hizo su Primera Comunión le presentamos la posibilidad de recibir solo un regalo y destinar el resto del dinero a ayudar a niños de SAJOCAH con sus operación de reconstitución de las piernas o con… Seguir leyendo…

Mercado y justicia

Me gusta ir a los mercados africanos, nada distintos de otros que conocí en otros países. A uno le puede agobiar la concentración de gente, las ofertas con las que apabullan al posible comprador, la mezcla de productos y de olores, la carne fresca descuartizada allí mismo, el suelo embarrado, la lluvia persistente que se cuela por las chapas del tejado,… Pero si miras a los ojos de la gente, ves hermanos y hermanas que pasan el día intentando vender su producto para poder alimentar a sus hijos y a sí mismos, muchas veces sin más pretensiones que ir tirando.… Seguir leyendo…

Informática para los niños

Por las mañanas doy un cursillo de informática a los trabajadores del Centro Nazareth, y por las tardes lo damos entre todos a los niños y niñas de Menteh. Son dos horas divertidas, aunque acabo un poco cansado pues no paran de venir gente a saludarnos y a hablar conmigo y apenas hay tiempo de descanso hasta la noche. El año pasado, los escolapios hicieron un aula de ordenadores dentro de un contenedor grande al que le pusieron un tejado y le añadieron un porche. Es la mejor forma de garantizar la seguridad de los equipos informáticos, pues es difícil… Seguir leyendo…

Nkwen, ¡por fin!

El 7 de julio, por la tarde, Javier nos llevó desde Bamendjou a Bandjoun, apenas a media hora de distancia, donde hay una comunidad en la que nos acogió Marcel Ayuni y Stanis Krzus, el último escolapio polaco que queda en Camerún. Por cierto que, según me dicen, Stanis tiene por norma evitar hacerse presente en ceremonias de cuatro horas, por lo cual le alabo el gusto. Llovía bastante, por lo que no hemos podido visitar la escuela secundaria de los escolapios, pero hemos comido muy a gusto y hemos partido para Baffoussam (foto) y Bamenda. Y aquí estamos, con… Seguir leyendo…

Bamendjou

Tras la comida en Bafia de este 6 de julio, proseguimos nuestro viaje hacia Bamendjou, otras dos horas largas bajo la lluvia. Hemos dejado la provincia del Centro y nos hemos adentrado en la del Oeste, cuya capital es Baffoussam y cuya tribu, los Bamileke, están considerados los más emprendedores y negociantes del país. De allí que incluso las edificaciones tengan una forma propia de marcar el éxito económico de algunos en sus negocios. Las ciudades rebosan de vida. Las calles tienen ese ambiente de actividad, colorido y movimiento que tanto llaman la atención a quienes llegamos de lejos. La… Seguir leyendo…

Camino del noroeste

No he dormido del todo bien, a pesar del cansancio. Nos acostamos a la una y media y a las seis ya estaban todos los gallos de esta colina compitiendo por quien es más alborotador. La habitación me parece espartana; me he ido olvidando del ambiente de los seminarios, aquí todavía más desnudos y austeros a pesar de estar por encima de la calidad de vida de muchas familias. A las siete estaba en la misa de la comunidad con los seminaristas escolapios, niños y mujeres del barrio. Liturgia en francés, con algún canto y mucho ritmo. Al salir comenzaba… Seguir leyendo…