Adiós, hermanos

El sábado vino a vernos la hermana Valsa, religiosa india de Santa Ana y amiga nuestra. Por la noche tuvimos la última cena con la comunidad, Ángel Valenzuela (que volvió de vacaciones hace un par de semanas), las calasancias y los hermanitos de Jesús (el Hno. Ventura estaba visitando a Isidore tras un encuentro en Foumban). La velada incluyó canciones de los sesenta de cuando Isidore fue novicio en Farlete. Él se acuerda de una canción que debía sonar surrealista en pleno Monegros ya que habla de bomberos: “¿La escalera dónde está, dónde está la manguera? No perdamos el control…”… Seguir leyendo…

Un chiste en la iglesia

Mi  hija contó un chiste en la comunidad la noche que llegamos, y Evaristus, en misa, mientras predicaba sobre la confianza en los planes de Dios para nuestras vidas, le pidió que lo contara a toda la parroquia… Y allí salió ella a contar su chiste con todo el desparpajo: “Estaba Jesús un día y les dice a los apóstoles: – Hoy vamos a hacer penitencia. Que cada uno coja su piedra y suba a esa montaña. Pedro coge un gran pedrusco, y así la mayoría de los discípulos excepto Judas, que se echa una piedrecilla al bolsillo y empieza… Seguir leyendo…

Subiendo a Kumbo

Hemos venido a la comunidad escolapia de Kumbo, una ciudad a unos 100 kilómetros de Bamenda (dos horas y media de viaje en una carretera con algunas zonas muy malas de barro). El paisaje es precioso. La ciudad está a unos 1.800 metros de altitud, 500 más que Bamenda. Eso hace que tenga un clima muy fresco y sano con pocos mosquitos. Como estamos en plena estación de las lluvias, llueve todos los días. Seguir leyendo…

Campamento de las calasancias

Esta semana la hemos dedicado al campamento de las hermanas calasancias en Menteh. Las hermanas Marta y Eulalia, junto a una docena de postulantes y monitores, han hecho un trabajo excelente a pesar de la estación de las lluvias. Pablo, Daniel y Sara han participado como unos niños más y nosotros hemos ayudado un poquito a las hermanas y los monitores. Nuestros hijos han disfrutado de lo lindo en las oraciones, las danzas, las actuaciones, los deportes y juegos… Me ha llamado la atención lo bien que se han integrado en todo. Había juegos o actuaciones que no eran demasiado interesantes para… Seguir leyendo…

Longze y Tabor

Hace tres días fuimos de excursión con unos cuantos niños de Menteh a Longze, una montaña donde está el punto más alto de Nkwen. Está a poco más de una hora de camino de Menteh. Allí coloqué una cruz en 1992 que sirve cada año de lugar de peregrinación en el día de la Ascensión. La cruz, llevada a hombros por toda la parroquia, fue mi más importante desafío de aficionado a la ingeniería pues no calculé el viento y se cayó dos veces hasta que logré dar con la forma más aerodinámica. Para mí es un lugar de mucha belleza… Seguir leyendo…

Familias en construcción

El P. Gerald nos invitó a participar en un encuentro de parejas que han hecho este año el cursillo de preparación prematrimonial coordinado por Stephen y Theresia Tamenang, nuestros amigos. Esta formación es esencial pues la mayoría de las parejas cristianas empiezan a vivir juntas y sólo después de tener hijos comienzan a pensar en casarse. Nosotros, como familia, hemos hablado de la importancia de la comunicación entre padres e hijos, algo que aquí brilla por su ausencia. Hemos de tener en cuenta que, culturalmente, los niños ocupan un lugar poco importante en la sociedad, apenas se come juntos en… Seguir leyendo…

La parroquia de San Miguel de Futrú-Nkwen

Al año de llegar a Camerún abrimos la parroquia de San Miguel. Entonces era una outstation o capilla de una parroquia de Bamenda. Durante setenta años los cristianos de Nkwen habían tenido aquí su iglesia. Unos diez años antes de nuestra llegada edificaron este templo magnífico que puede albergar a más de mil personas, pero no tenían sacerdotes permanentes hasta que llegamos nosotros. Yo fui el primer párroco. Luego vinieron Domingo, Mariano, Emilio y Gerald Obasi, el actual párroco, cuya foto incluyo. Cubre un área entre Bamenda y Bambui habitada por unas 30.000 personas. Tiene varias capillas o misiones, algunas… Seguir leyendo…

Columpios

Cuando yo era niño, mi padre compró unos columpios para que tanto nosotros como las familias que venían a nuestro hotel familiar en Sariñena los disfrutaran. En el pueblo, por aquel entonces, no había otros y solíamos invitar a nuestros amigos a ese lugar tan especial. Con el tiempo, en tantos parques como he estado con mis hijos, he soñado con la posibilidad de que también los niños de Nkwen pudieran disfrutar de un parque infantil como los que tenemos en los países ricos. Estas semanas, poco a poco, el sueño se está haciendo realidad. Frente a la escuela de… Seguir leyendo…

Informática para los niños

Por las mañanas doy un cursillo de informática a los trabajadores del Centro Nazareth, y por las tardes lo damos entre todos a los niños y niñas de Menteh. Son dos horas divertidas, aunque acabo un poco cansado pues no paran de venir gente a saludarnos y a hablar conmigo y apenas hay tiempo de descanso hasta la noche. El año pasado, los escolapios hicieron un aula de ordenadores dentro de un contenedor grande al que le pusieron un tejado y le añadieron un porche. Es la mejor forma de garantizar la seguridad de los equipos informáticos, pues es difícil… Seguir leyendo…

Small man (Hombre humilde)

A las siete de la mañana, tras sortear un camión atascado en el barro, ya estábamos en la misión de Futrú-Nkwen para participar en la misa de la comunidad. La iglesia, con más de mil personas, llena hasta la bandera. Romeo ha celebrado y me ha encantado la predicación, sobre la parábola del buen samaritano. Resumo la idea principal: Dios tiene un nuevo nombre. Dios se llama “mi vecino”. No podemos amar a Dios y desentendernos de los que nos rodean. Como curiosidad, en el ofertorio ha habido una bendición especial de los hombres que hoy entraban en la CMA… Seguir leyendo…